Libros

Encuentra aquí todos los libros que estás buscando: libros clásicos, libros de filosofía, libros de historia y de todos los géneros. Umberto dijo alguna vez que “los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos”. Y mucha razón tenía el filósofo, novelista y ensayista italiano. No hay nada que nos haga aprender tanto como los libros. Además, hay tantos que podemos leer los libros que queramos.

En Omniscientes tratamos de que tengas el más completo catálogo de libros. Es por eso que poco a poco iremos actualizando nuestro contenido, para que puedas disfrutar y descubrir lo mejor de la literatura. Los libros que encontrarás aquí son:

¿Cuáles son los beneficios de leer libros?

Estos son algunos de los beneficios de leer libros:

  • Mejorar la concentración.
  • Reduce el estrés.
  • Mejora la memoria a corto y largo plazo.
  • Reduce el deterioro cognitivo: es un antídoto contra el Alzheimer, ya que estimula permanentemente la actividad mental.
  • Ayuda a aumentar el vocabulario.

Evolución del libro

Muchos años, siglos, manos y técnicas tuvieron que pasar para que los libros sean como los conocemos. La principal preocupación de la humanidad fue cómo conservar el recuerdo de las tradiciones y costumbres propias de una época, es decir, su cultura. Durante mucho tiempo, estas se confiaron a la memoria. De hecho, fue a través de la palabra hablada, es decir, de las narraciones transmitidas de generación en generación que se lograba esta conservación de la cultura. A partir de la invención de la escritura y de su evolución, estas representaciones dejaron de ser usadas.

Orígenes del libro

Para saber cuáles fueron los orígenes del libro es necesario remontarse a las pinturas rupestres en cuevas durante el período paleolítico. En ellas, los hombres manifestaban sus representaciones de la vida de todos los días, como cacerías de animales, así como también las fuerzas indomables de la naturaleza y los significados que les atribuían. Sin dudas, este es el precedente más antiguo del origen del libro.

¿Cuándo se inventaron los libros?

Esta no es una pregunta sencilla. Más que preguntarse cuándo se inventaron los libros, mejor es preguntarse cómo evolucionaron. Y cuando hablamos del origen de los libros tenemos que hacerlo conjuntamente con el origen de la escritura.

En primer lugar, con la invención de la escritura, los hombres utilizaron variados soportes, desde tablillas de arcilla y tablas de madera, hasta planchas de plomo y pieles curtidas para comunicarse y conservar los aspectos más importantes de su cultura.

Más tarde, fueron los chinos quienes hicieron los progresos más importantes en la evolución de los libros. Para dejar constancia de información institucional, como las actuaciones de funcionarios civiles así como también registros, los chinos en el siglo VI a. C. emplearon rollos de finas tiras de bambú o madera, que ataban con cordel los grababan con tinta indeleble. Estos primeros libros se llamaban jiance o jiandu.

¿Según la tradición china quien fabricó el papel de libros?

Antes de la invención del papel de libro, se emplearon diversos materiales que cumplían su función. Entre los siglos V y III a. C., los chinos emplearon seda para dejar constancia de sus escritos. La seda contaba con unas bondades muy particulares: su tela ligera era resistente a la humedad, al mismo tiempo que absorbía bien la tinta y le daba al texto un fondo blanco. Sin embargo, ésta era muy costosa, por lo que siguió empleando el bambú.

Según la tradición china, el inventor del papel para libros fue Cai Lin, un eunuco de la corte imperial, en el año 105 d. C. Cai Lin utilizó diversos ingredientes, entre trapos viejos, corteza de árbol, cáñamo y hasta ¡redes de pescar! Hoy tomamos como algo normal y de sencilla elaboración el papel de los libros, pero mira todo lo que tuvieron que atravesar para que los libros llegasen a ser como los conocemos. ¿Sorprendente, no?

El papiro y el pergamino, antecesores del libro

Antes de la impresión de libros se hace necesario hablar brevemente sus antecesores en Asia y Europa. Trasladándonos de China hacia Egipto, hablaremos brevemente del papiro. Este instrumento fue creado por los egipcios y distribuido por ellos por todo el Mediterráneo. Fue el soporte para escribir más utilizado en Grecia y Roma durante la Antigüedad. A partir del siglo I d. C. apareció un competidor para el papiro: el pergamino.

El pergamino, a diferencia del papiro, presentaba unas características que hacían que los escritores los prefirieran antes que a aquéllos. La mayor resistencia a la humedad, así como la facilidad de doblarlo sin romperse y la posibilidad de rasparlo para volver a utilizarlo eran las principales diferencias del pergamino respecto al papiro.

Del papiro al códice y la impresión del libro

Para suplantar definitivamente al papiro y pergamino, se empezó a usar cada vez más el papel. Muchas de estas transformaciones tuvieron lugar en la Edad Media, cumpliendo un papel de mucha importancia los monasterios y las abadías. En ellas, muchos escritores hacían copias de obras prestadas por otras. Algunos de ellos solamente sabían copiar los signos, sin saber el significado. Sin embargo, esto era propicio para la preservación de libros que no podían estar al alcance de cualquiera, sino que estaban prohibidos para la mayoría. Fue en esta época en la que surgieron los códices: las hojas estaban cocidas, escritas a mano y podían ponerse sobre una mesa para leer.

Ya en el siglo de XV, fue con la invención de la prensa de imprenta de tipos móviles de Johannes Gutenberg. El trabajo más conocido de este orfebre alemán es la Biblia de 42 líneas (por página), considerado el primer libro hecho con este mecanismo. Posteriormente, ya en el siglo XIX fue Nicholas Louis Robert quien patentó la primera máquina para producir papel continuo. Sin embargo, la patente fue adquirida por los hermanos Fourdrinier tras varias disputas legales con Robert.

Con la invención de la linotipia por parte de Ottmar Mergenthaler en 1886, se mecanizó el proceso de composición de un texto para ser impreso. Un año más tarde, Tolbert Lanston desarrolló la Monotype, que servía para componer y fundir las letras. Sin embargo, estas técnicas serían reemplazadas en el siglo XX por la impresión Ófset.

¿Qué deben tener los libros para ser considerados como tales?

Según la Unesco, para que un escrito sea considerado libro debe contar con, al menos, 25 hojas, es decir, 49 páginas. De lo contrario, si tuviera menos sería considerado un folleto.

Definición de libro

La misma Unesco en su definición de libro dice: “Se entiende por libro una publicación impresa no periódica que consta como mínimo de 49 páginas, sin contar las de cubierta, editada en el país y puesta a disposición del público”.

Frases sobre libros de autores reconocidos

  • «Busqué en todas las cosas el descanso, y en ninguna lo encontré, excepto en un lugar solitario en compañía de un libro». (Tomás de Kempis).
  • «Un libro es como una casa en donde entrar a guarecerme». (Alejandra Pizarnik)
  • «Yo me atengo a los libros antiguos, pues siempre me enseñan algo; de los nuevos aprendo muy poco». (Voltaire)
  • «De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria». (Jorge Luis Borges)
  • «El libro que no se dirija a la mayoría (en número e inteligencia) es un libro tonto». (Charles Baudelaire)
  • «Gastar dinero en libros es una inversión que rinde buen interés». (Benjamin Franklin)
  • «Los libros llevaron a algunos a la sabiduría y a otros a la locura». (Francesco Petrarca)
  • «Los libros no están hechos para que uno crea en ellos, sino para ser sometidos a investigación. Cuando consideramos un libro, no debemos preguntarnos qué dice, sino qué significa». (Umberto Eco)
  • «Con los libros mantengo un abundantísimo diálogo». (Séneca)
  • «Los libros son mi aliento, mi vida y mi futuro». (Fiódor Dostoyevski).